Emma Pivetta. Socióloga y experta en análisis de tendencias y proyectos internacionales @emmapive

Siempre he tenido un enorme interés en los procesos participativos de desarrollo de servicios y productos; por este motivo hace muchos años que uso el Design Thinking como metodología de análisis y de co-creación en muchos de mis proyectos. También lo utilizo en muchas de mis clases. Aquí os voy a dar una brevísima introducción sobre lo que es el Design Thinking y os voy a explicar, bajo mi punto de vista, cómo podéis utilizarlo en Recursos Humanos.

En qué consiste el Design Thinking

Simplificando mucho, el Design Thinking es una metodología que mezcla ciencias sociales (especialmente la investigación y el análisis) con el diseño.  Cuando trabajas en proyectos o acciones que requieren la participación de todos los interesados, el Design Thinking aporta un marco de trabajo muy interesante: es inclusivo, permite la participación y creación compartida y da voz a todas las partes interesadas.

Los procesos que se abren mediante el uso del Design Thinking son iterativos (repetitivos) y eso, os preguntaréis, ¿por qué es bueno? Porque permite llegar a la mejor opción, la más cercana a la solución ideal, al producto más cercano al mercado. ¿Y por qué? Por la composición de los grupos de trabajo. Porque utilizando esta metodología, en los grupos se encuentran representados los usuarios finales (a quienes diriges un producto o servicio) junto con todas aquellas partes que, de un modo u otro, intervendrán en la creación, distribución o adquisición y uso de los mismos.

El Design Thinking tiene, entre sus máximas ventajas, el poder prototipar servicios y productos de forma conjunta con todos los participantes, validar y corregir el resultado existente.

 

Design Thinking & HR

En el ámbito de los recursos humanos es de mucha aplicabilidad. Por ejemplo, ¿soléis preguntaros si habéis acertado con la selección de una persona para un puesto de trabajo? ¿Era el perfil adecuado? ¿Qué políticas de recursos humanos debería implementar en mi empresa? ¿Cómo puedo mejorar el rendimiento de mis empleados? ¿Qué necesitan?

Pues os responderé que el Design Thinking es una metodología que os ayudará a detectar necesidades, definir el problema y, entre todos, aportar soluciones viables. ¿Que no estáis seguros de si lo que se está creando es realmente la solución óptima? Podéis volver atrás, reduciendo riesgos y costes. Esa es una de las ventajas del “prototipado” de productos, servicios y soluciones.

Finalmente, debéis saber que el Design Thinking requiere el compromiso firme de aplicación de resultados finales. Para ello es necesario, antes de empezar cualquier proceso o proyecto, tener muy claro qué es el Design Thinking y en qué consiste.

El Design Thinking nos ayuda a detectar problemas, necesidades y aportar soluciones que involucren a todas las partes, de manera activa y central. Mediante el Design Thinking podréis empatizar, detectar una necesidad, definir un problema, idear soluciones conjuntas, valorarlas entre todos y elegir aquellas que den solución al problema detectado. Entre todos, de manera conjunta, creativa y empática. ¿Queréis saber qué quieren vuestros empleados? ¿Queréis aportar soluciones reales y viables? Probad con el Design Thinking, os sorprenderá, pero no os defraudará.

Enviar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *